Dentro de ti hay muchos recuerdos emocionales, partes de ti misma, patrones de conducta etc. que te dan fuerza. ¡No lo olvides jamás!

Y existen también “heridas emocionales”.

Se producen cuando algo que ocurre a nuestro alrededor provoca una emoción impactante de dolor, tristeza, miedo, rabia etc.

Si se resuelve de modo eficaz la situación y la emocionalidad la herida no persiste en nuestro interior, sino que aprendemos cómo realizar una correcta gestión emocional y logramos un aprendizaje constructivo que nos fortalece.

Si no se consigue resolver esa situación de modo eficaz y curar el daño emocional que se ha producido, por el motivo que sea, entonces guardamos internamente el suceso y el dolor. Queda en nosotros ese impacto como una herida.

Guardamos también una memoria que nos dice que este tipo de sucesos y el dolor van unidos.

Y todo este recuerdo persiste como una “herida emocional” en nuestro interior a lo largo de los años.

Estas heridas son una zona de gran fragilidad interna, una parte muy delicada de cada persona.

Es mucho más difícil vivir sin tener en cuenta las heridas emocionales que escuchándolas”.

 ¿Qué las produce?

Son consecuencia de grandes o pequeñas experiencias emocionales que has vivido de modo desagradable o doloroso y no has podido resolver.

Su origen pueden ser experiencias que recuerdas con claridad o también experiencias inconscientes.

Las heridas más profundas generalmente se han producido en los primeros años de vida o en algún momento de una primera experiencia.

En edades muy tempranas, o de bebés, podemos recordar un dolor o un miedo atroz a pesar de que las causas objetivas fuesen pequeñas.

¿Cómo interfieren todas estas memorias en tus decisiones?

En estos 3 vídeos gratuitos tienes la respuesta a cómo condicionan tu vida actual.

¿Qué sucede en tu interior?

En el vídeo te hablo de ello:

Las memorias emocionales están guardadas en tu inconsciente y en tu cerebro, en una parte de él llamada el sistema límbico.

En cada ocasión que, inconscientemente, tu mente asocia el presente con esa situación del pasado lo que sucede en tu interior es lo siguiente:

  • Las heridas se activan.
  • La emoción asociada a este recuerdo se reactiva.
  • Las conductas aprendidas de respuesta se ponen de nuevo en funcionamiento.
  • Sientes miedo o peligro de lo que te pueda suceder emocionalmente.
  • Pierdes “tu zona de confort interno”, pierdes  la tranquilidad, te angustias, sientes miedo, etc.
  • Puede que pierdas el control emocional y racional de ti mismo.
  • Sientes una emocionalidad exagerada respecto a la situación real del presente.

Para evitar el sufrimiento e intentar controlar la situación se inicia de modo automático una cadena de procesos mentales y físicos que son “tus mecanismos de defensa inconscientes”.

Tu cerebro pone en funcionamiento procesos para afrontar el presente intentando evitar la repetición del dolor emocional antiguo.

Incluso en la persona más traumatizada, existe una parte sana que es la que le mantiene con vida y le lleva de modo eficaz hacia delante”.

Peter Bourquin.-

¿Por qué viajas al pasado?… tu mente va a buscar la información para saber cómo actuar en el presente.

Tu mente toma los recuerdos guardados y usa los mismos aprendizajes,  tu mente te dirá que hagas lo mismos que hiciste porque es lo que ella tiene archivado como mecanismo útil en esa situación. Por ello reaccionarás usando los mismos “patrones de conducta aprendidos”, repetirás tu conducta aprendida en ese momento.

Por ejemplo: herida de abandono y posibles patrones de conducta asociados.

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Si tu herida inicial, en tu infancia fue el abandono y la dolorosa soledad que sufriste, probablemente en cada ocasión de la vida adulta en que alguien “se aleja de ti”, “se termina una relación” o incluso  “cuando ha quedado con otra persona”, se activa tu miedo a sufrir la soledad y el abandono.

Entonces se activa también la conducta asociada a esa situación:

  • Encerrarte en ti mismo.
  • Enojarte.
  • Desconfiar de los demás.
  • Volverte independiente y autónomo.
  • Correr detrás del otro desesperadamente e intentar evitar que se vaya.
  • Quedarte paralizado esperando su regreso.
  • Enojarte, etc.

Y se activa el patrón de conducta de defensa que tu construiste para evitar revivir el dolor. En el ejemplo podría ser :

  • Una conducta de individualismo preventivo: no construir relaciones duraderas de ningún tipo.
  • Un fuerte carácter dependiente emocional: ser muy posesivo, celoso o inseguro.
  • Vivir las relaciones con dificultad debido al miedo constante al abandono etc.

En todos estos casos tu conducta actual sigue siendo la que intenta evitar el dolor de la herida emocional antigua y no resuelta.

Delante de situaciones que parecen difíciles o dolorosas existen procesos psicológicos que activamos sin darnos cuenta y de modo automático como estrategia de protección, huida o evasión.

En las heridas emocionales algunos de estos mecanismos son:

  • las proyecciones, 
  • las transferencias y
  • las regresiones.

La transferencia es un tipo de proyección, una confusión de imágenes en el tiempo.

Cuando vives una transferencia:

  • Algún condicionante en el exterior ha causado la reactivación emocional.
  • Proyectas todo el pasado  a la nueva situación y contexto que te rodea.
  • Traes el pasado al presente y crees que es real.
  • Atribuyes al presente los deseos o sentimientos relacionados con una situación del pasado.
  • Depositas los antiguos sentimientos, afectos, deseos, expectativas, etc., en tus vínculos nuevos.

La regresión es una huida del presente hacia una etapa emocional del pasado.

  • Frecuentemente, la causa de que suceda es vivir una situación emocional en el presente que te activa un recuerdo, una memoria.
  • La reacción emocional en el presente cuando vives una regresión parece infantil, exagerada o fuera de lugar.

¿Tus memorias emocionales te siguen dañando?

Aquí encontrarás una propuesta de sanación.

Las consecuencias de viajar en el tiempo.

  • Se trae al presente el pasado emocional y se relaciona directamente con la nueva situación.
  • No se identifica conscientemente la asociación interna que se ha establecido y la confusión de realidades.
  • Se produce la confusión del pasado con el presente, puesto que se unen internamente las dos realidades de tiempos distintos.
  • Se repite el patrón de conducta antiguo y la experiencia con el mismo resultado.
  • Se reafirma la creencia establecida en el pasado, aunque no se ajuste a la nueva realidad.
  • No se afronta de forma equilibrada, libre o nueva la situación presente.
  • Si se da la repetición no existe la posibilidad de aprender que una experiencia puede resolverse de un modo distinto, con un nuevo final.

Sanar las heridas emocionales

Es necesario:

  • Tomar conciencia y conocimiento interior de tus heridas y patrones de conducta asociados.
  • Conocer qué elementos asociados los activan.
  • Encontrar mecanismos propios para romper el patrón circular y crear nuevas conductas y realidades.
  • Sanar la herida del pasado, conocer a tu niño interior, abrazarle y superar la emocionalidad infantil que permanece bloqueada en ti junto a esta herida.