Estos son los testimonios de quienes ya han empezado el proceso para recuperar su Poder Personal!

Estos son sus testimonios en el Ritual del Alma Familiar, sanando heridas relacionadas con la familia y el niño interior, que son habitualmente causa de heridas profundas y patrones de comportamiento, pensamiento y relación que, si no están en orden, te quitan muchísima fuerza.

Estas son sus maravillosas experiencias:

“Un lugar lejos del victimismo”

“Hoy me transformo en lo que soy”

El 29 de junio me levanté a las 7 de la mañana.

Hacía años y años que no lo hacía por una causa personal. Quizás la primera vez en mucho tiempo, así que estaba nerviosísima. En mi mochila unos altavoces, una toalla, mi móvil y un montón de ilusión y felicidad.

Al salir a fuera, un golpe de calor y frescura matinal acarició mi cara y me arrancó una sonrisa que no pude retener, como la de aquél que camina sabiendo a dónde se dirige.

Respiré profundo, como cuando se toma la decisión de vivir una aventura, y dije: sí, sí a mí misma, sí a mi tiempo, sí a mi necesidad de colocarme en mi lugar…

Aparqué el coche cerca de la playa y, prácticamente sin ser consciente, el camino natural se volvió intenso: los colores, los olores, el dibujo del sendero, la bajada de suelo y piedras…

Absolutamente todo el universo me acompañaba y una sensación de seguridad invadió todo mi ser.

A las 7 y media me esperaba el amanecer justo cuando ponía mis pies en las rocas de la playa, que es refugio de mis hijas y lugar donde enlacé mi vida con mi marido.

La arena limpia, ni una huella, la marea baja, el agua cristalina y una silueta de montañas caprichosa y divertida que hacía entrever la frente del sol.

Me quede allí parada, empapándome de luz de los pies a la cabeza.

Así que busqué el lugar que había elegido, sonó música relajante por los altavoces, caminé ligera y sentí las plantas de mis pies en la arena, y allí donde chispearon me arrodillé, y con la arena construí una mariposa; era yo.

Me separé, y con la arena construí a mis padres en forma de mariposa, y luego a mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. Y con una montaña de arena, reflejé a todos mis ancestros.

Uno de mis bisabuelos, al recoger su arena, me regaló una concha que puse encima de mi mariposa y me traje luego para casa. Ahora luce en el altarcito que tenemos, recordándome quién soy, mi sitio y todo lo que fue antes que yo.

Me dirigí a cada uno de ellos y a mi niña interior, sin juzgar y sin herir, respetando la senda que cada uno debe caminar.

Una vez sentí que había acabado, les presenté a mi marido y mis hijas, construyéndolos a mi lado.

Éste es mi clan, y tomé mi sitio.

Me senté entre mi mariposa y la de mis padres y puse la meditación.

Entendí entonces que algo de ellos y de su energía permanecía dentro de mí.

Entonces ocurrió algo maravilloso.

Mirando al horizonte, con la playa vacía, me di cuenta de que la marea subía y en breve transformaría mi mandala familiar en naturaleza. Así que fueron desapareciendo.

Les di la bienvenida a mi lugar especial y les hice un hueco en él, integrando que no quiero nada de cada uno de ellos porque ya siento que están en mí.

Todo se desvaneció y entonces me desnudé para meterme en el mar. Hice el ritual de convocación y me sumergí varias veces limpiando mi alma, purificándola y disfrutando de mi lugar en el clan.

Poco a poco, recogí mis cosas. Al despedirme, di las gracias y me fui a casa.

“Los regalos de cumpleaños fueron las señales que indicaron la conexión profunda con el movimiento interno, que mostraron la energía y la conexión del alma familiar.”

¡Allí esperaban mis hijas con el mejor y ruidoso FELIZ CUMPLEAÑOS!

Reí y me senté a desayunar. Las sensaciones agradables surgían y me sentía plena.

Ese día, mis cuñados y sobrinos tenían regalos para mí.

¡Mi sobrina se adelantó y me regaló dos conchas, iguales a las que había encontrado, pintadas por ella! ¡Gracias! ¡Qué sorpresa!

El otro regalo también me dejó helada: un colgante con un árbol en medio de un círculo.
La simbología del árbol lo decía todo. ¡Había hecho mi árbol familiar y me regalaron el árbol!

Y el siguiente lo remató: una espada de madera.

La espada es la certeza de que estoy en el buen camino. En mi vida, la espada es algo importantísimo y con un poder enorme. Que venga este día ha sido también como una revelación.

Mi madre también me dio su regalo.

¡Otra vez me quede helada! Otro collar, esta vez de nácar, un collar con una mariposa maravillosa, tal cual las había construido en la playa.

Lloré, me desahogué y refugié en el abrazo de mi marido que acompañó en silencio mi nacimiento a la consciencia.

“Hoy estoy mucho mejor, las cosas avanzan, me transformo en lo que soy.

Durante todo el día fui consciente de cómo me sentía y las cosas que bloqueaba, sorprendiéndome lo poco que me permitió disfrutar. Enseguida salió mi niña interior a jugar, me costó todo el día, pero algo se abrió, resquebrajando una coraza reseca y rígida.

Jugué, jugué tanto que me dolía la barriga de reír, las piernas de correr, la garganta de gritar y de cantar, el alma por darme cuenta que había estado sumida en un círculo negativo del que tenía que salir.

Desde este día, mi niña interior me visita más a menudo y lo agradezco, mis niñas lo agradecen, ¡es maravilloso!

Hoy estoy mejor, las cosas avanzan, me transformo en lo que soy.

Gracias Olga, mil gracias…

Susy, mujer, hija, nieta, bisnieta, tataranieta… ¡madre guerrera!

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“Aceptarme y aceptarle; perdonarme y perdonarle”

Hola Olga,

En primer lugar, agradecerte por el cariño con el que explicas los rituales; se ve que lo has trabajado mucho, me gusta tu voz, el amor que transmites y la música, que me llega muy dentro, y la paz que transmites.

El tercer ritual, “Tejer la relación de pareja“, ha sido un nuevo reto para mí porque no tengo pareja.
A pesar de esto, sé que el tema de la pareja en mi momento actual, y diría que siempre, tiene mucho peso.

Hay una herida importante, un sentimiento de espiral, de tropezar siempre con la misma piedra, por lo que, sin tirar la toalla, preparé el ritual con detenimiento y escucha.

Fue muy potente la visualización en cada punto del tiempo, cómo me surgían recuerdos vividos con mis diferentes parejas, pero en esencia era el mismo tema a ver: mi misma actitud y responsabilidad.

Fue muy curioso, revelador y potente.

Conseguí sentir dentro de mí: aceptarme y aceptarle, perdonarme y perdonarle, agradecer lo vivido y aprendido. 

Hice mi altar y me surgió la necesidad de dibujar.

Me dejé llevar y surgió una especie de Mandala que he añadido, y cada día lo veo y pongo una vela…

La sensación no sé describirla, pero es: buena, ilusionada, serena, admirada.

Una mezcla de emociones que sin más, sin intentar meter cabeza, siento y respiro.

¡Muchas gracias Olga!

“Todo está en mí reacomodándose, ¡qué fuerte!”

Este es el primer ritual que he hecho; sin pensarlo, espontáneo.

¡¡Todo fue tan claro!!

El momento, el lugar, mi sentir previo, todo me condujo naturalmente a hacerlo.

Justo me había quedado sola y no había nadie con tiempo para salir conmigo. Así que entendí que me tocaba estar conmigo.

Vinieron las emociones de una pareja que no pensé que me había marcado fuerte, pero así fue.

Todos los elementos los encontraba en casa y tomaba lo que me fluía sin pensar para qué los usaría, y todo encajó perfecto y de manera intuitiva.

Los cinco momentos aparecieron, emergieron sin forzar nada, así como los mensajes de mi ser y la responsabilidad tanto mía como de mi ex pareja. Fue tan fuerte todo que al final del ritual me sentí cansada y con ganas de comer algo ligero y estar tranquila.

Me siento en paz.

Sentí cómo el ser de él me extendía su mano y la posaba sobre mi corazón, dándome fuerza y que realmente me extiende amor y confianza.

Devolví a la tierra los pétalos secos que me sirvieron y sembré las semillas que coloqué como lo venidero.

Estoy muy agradecida y aún siento el movimiento en mi interior y en mis emociones.
¡¡Todo en mí está reacomodándose, qué fuerte!!

Fuertes aprendizajes del alma que ambos acordamos vivir y devolvernos lo que nos correspondía.

Muchas gracias Olga. Gracias, todo ha sido perfecto.

Totalmente removedor, sanador y liberador.

“Un paso muy grande en mi reconectar”

En cada Ritual hay un proceso de autoconocimiento, compresión, aprendizaje y sanación que te conectará con tu Ser, con tu integración, con tu fuerza personal nacida de la serenidad.

Para ello, en los contenidos de cada ritual hay

  • Contenidos explicativos en texto y vídeo.
  • Ejercicios prácticos con técnicas especiales para avanzar en cada proceso.
  • Visualizaciones guiadas construidas para sanar esas heridas.
  • Y al final, cuando la mente y el corazón están a punto, ¡el Ritual!

¿Qué te han parecido?

¿Te atreves a reconectar con tu Propio Poder Personal y tu bienestar?