Propuesta coach: “¿No sabes cuánto te ayuda un mandala?”

MANDALA significa círculo, en especial círculo mágico.

En sentido propio son reproducciones espirituales del orden del mundo, representa la evolución y la involución cósmica en su retorno al centro del universo.

El mandala es una figura arquetípica, por ello trae consigo un impulso de autosanación ancestral que no se origina en una reflexión consciente. La energía arquetípica es su fuente de conexión espiritual y sanación.

… pero no solo esto!

El mandala simboliza “la experiencia de la psique en busca de la unidad de consciencia.”

El mandala une lo espiritual con nuestro Ser, une lo universal con lo individual.

La relación con la psicología y los beneficios psicológicos de este dibujo se deben a C.G Jung.

Él pintó su primer mandala en  1916, lo estudió en todas las culturas y mantuvo secretas sus observaciones hasta 1928.

Su conclusión:

“El mandala es una forma arquetípica universal que representa tanto al Ser como al mundo.”

El mandala es a la vez un “cosmograma”  (representación simbólica del cosmos)  y un “psicograma” (representación simbólica de la psique).

En los dos niveles representa la desintegración del uno en lo múltiple y la reintegración de lo múltiple en el uno.El mandala une lo espiritual con nuestro Ser, une lo universal con lo individual.

La relación con la psicología y los beneficios psicológicos de este dibujo se deben a C.G Jung.

Habita en nuestro interior nuestra consciencia de unidad, nuestra esencia. En ella están condensadas todas nuestras potencialidades, esperando desplegarse para llegar a un desarrollo pleno y armonioso.

El dibujo del mandala es un fluir de la reintegración de lo múltiple en el uno, de la reintegración de tu psique y tu ser hacia este punto interno de conciencia absoluta.

El mandala dirige tu atención hacia este centro interno esencial  para que esta energía interna puede propagarse  y expandirse cuando conectes con ella.

“Necesito centrarme”, la señal para tu momento mandala

Es especialmente indicado en momentos en que sientas este pensamiento o sensación:

«Necesito centrarme»

  • El círculo compensa el desorden y la confusión de la psique.
  • Muestra a tu psique donde está el punto central alrededor del cual se organiza la dispersa y contradictoria multiplicidad de elementos, aparentemente irreconciliables.
  • Dirige tu atención hacia “el centro”.
  • Induce a la concentración, meditación y visión introspectiva.
  • Permite realizar la experiencia interna de un refugio seguro, de reconciliación y de totalidad.
  • Ayuda a conectar con tu energía y consciencia espiritual mas profunda, unida a lo universal.
  • Apoya tu armonización e integración en torno a tu energía esencial.

Viaje hacia el centro del universo

-> Esta es la música para hacer el ejercicio si lo deseas

Los pasos para la experiencia son los siguientes:

1. CREAR TU MANDALA

  • Creando tu misma los dibujos.
  • Creando los mandalas con cualquier material que te apetezca.
  • Dibujando o pintando sobre cualquier material de soporte.
  • Coloreando con el tipo de pintura que más te guste o quieras investigar.
  • Pegando con los materiales que desees.

Este es el momento de dejarte llevar, disfrutar de tu parte creativa, artística, expresa en él lo que te apetezca, vive la experiencia de viajar con él.

Hazlo sin prisa y con música o en silencio.

Hazlo buscando un momento de interiorización, investigación interna, o contacto contigo mismo.

o compartiendo un momento con alguien.

2. APRENDER SOBRE TI

En el inconsciente nuestras experiencias vitales y nuestros sueños se unen en forma de símbolos o motivos arquetípicos.

Descifrar estos símbolos y sus significados es muy útil para nuestro crecimiento personal.

Cuando los hayas pintado puedes observarte a ti mismo y tu estado actual en ellos.

Observa tus elecciones, dibujos y colores: ¿Qué te cuentan sobre ti?

3. DESTRÚYELO CON AMOR Y AGRADECIMIENTO 

Te recomiendo hacer también lo mismo que los monjes budistas que los crean.

Cuando lo hayas finalizado y disfrutado unos instantes, destrúyelo con amor.

En esta acción se trabaja el desapego y se aprende a valorar un proceso por lo que te aporta en la experiencia misma de vivirlo, no por lo que se consigue materialmente al final de él.

Posibilidades e inspiraciones

Refuerza tu proceso:

Cuéntanos:

¿Lo has practicado? ¿Cómo, cuándo, dónde, con quien?

Cuéntanos tu experiencia con los mandalas, ¿cuáles te gustan, qué has descubierto de ti a través de ellos?….

¡Nos encantará conocerlo y verlos si los compartes!